"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

martes, 28 de julio de 2015

RESPIRACIÓN, PRANAYAMA y VINYASA KRAMA part 2 - T.K.V. Desikachar

Prāṇāyāma: los ejercicios de respiracion del yoga

La palabra prāṇāyāma se divide en dos partes: prāṇa y āyāma. Āyāma significa “estirar”o "extender” y describe la acción de prāṇāyāma. Prāṇa se refiere a “eso que está infinitamente en todas partes.” Con relación a nosotros los humanos, prāṇa se puede describir como algo que fluye continuamente desde algún lugar en nuestro interior, sintiéndonos y manteniéndonos vivos: es la vitalidad. En esta imagen, el prāṇa brota desde el centro a través de todo el cuerpo.

Los textos antiguos como el Yoga Yājñavalkya nos dicen que alguien que tenga problemas, inquietud o esté confundido, tiene más prāṇa afuera que adentro del cuerpo. La cantidad de prāṇa afuera del cuerpo es mayor cuando nos sentimos indispuestos; en esos momentos la calidad de prāṇa y su densidad dentro del cuerpo se reduce. La poca cantidad de prāṇa en el cuerpo se expresa como una sensación de sentirse atorado o limitado. También se puede ver en la falta de dinamismo o de motivación para hacer algo; estamos apáticos o aún más, deprimidos. Podemos sufrir alguna dolencia física cuando falta prāṇa en nuestro cuerpo. Y por último, el Yoga Sūtra menciona que los problemas de respiración pueden tomar muy diferentes formas. Por otro lado, entre más tranquilos y bien equilibrados estemos, menos prāṇa se dispersará fuera de nuestro cuerpo, y si todo el prāṇa se encuentra dentro de nuestro cuerpo, estaremos libres de estos síntomas.

Sólo puede haber una sola razón para que prāṇa no encuentre suficiente espacio en el cuerpo y esto es, que algo que no pertenece allí lo ha forzado a salir, llamémoslo “basura.” Lo que estamos tratando de hacer cuando practicamos prāṇāyāma no es otra cosa que reducir esta basura, para así concentrar más y más prāṇa dentro de nuestro cuerpo.

Nuestro estado mental está muy ligado a la calidad de prāṇa que tenemos dentro. Debido a que podemos afectar el flujo de prāṇa a través del flujo de nuestra respiración, su calidad influencia nuestro estado mental y vice versa. En el yoga estamos tratando de usar estas conexiones para que prāṇa se concentre y pueda fluir dentro de nosotros libremente.

Varias fuentes llaman a prāṇa el amigo de pūruṣa (consciencia) y no ven en el flujo de prāṇa nada que no sea el trabajo de pūruṣa. Si recordamos de qué manera el grado de claridad creado por el poder de pūruṣa dentro de nosotros está directamente ligado a nuestro estado mental, la estrecha conexión entre nuestra mente y prāṇa es obvia.

Se puede entender prāṇa como la expresión de pūruṣa, pero a los dos se les puede encontrar dentro y fuera del cuerpo. Entre más satisfecha y mejor se sienta una persona, más prāṇa habrá en su interior. Pero, entre más molesta esté, más prāṇa se disipará y se perderá. Una definición de la palabra yogui es "uno cuyo prāṇa se encuentra todo dentro de su cuerpo.” El objetivo en prāṇāyāma es evitar lo más posible que prāṇa se filtre al exterior, para así reducir la cantidad que está afuera del cuerpo.

Todo lo que sucede en la mente influencia a la respiración, que se vuelve más rápida cuando estamos excitados y más lenta cuando estamos relajados. Para influenciar nuestro prāṇa debemos ser capaces de hacer lo mismo con la mente. A menudo, nuestras acciones dañan la mente, causando que prāṇa salga del cuerpo. Con la práctica diaria de prāṇāyāma invertimos este proceso, del mismo modo que un cambio en el patrón de respiración influencia a la mente.

La idea de que prāṇa exista dentro o más allá del cuerpo se puede entender como un símbolo de nuestro estado mental. Cuando la mente es tan clara como un vidrio transparente, no hay nada que pueda molestar al cuerpo; no hay basura por ahí. Por el otro lado, si notamos indecisión, descontento, miedo de hacer algo porque sería inapropiado, etcétera, podemos suponer que hay obstrucciones en el sistema y que no ocurren sólo en el cuerpo físico, sino que existen aún más en la mente, en la consciencia. El origen de toda clase de basura que encontramos en nosotros mismos es avidyā, esto es, el conocimiento incorrecto. Por lo tanto, el concepto de que los yoguis son personas que llevan todo su prāṇa dentro del cuerpo, significa que son sus propios amos.

La unión entre la mente y la respiración es muy significativa. El Yoga Sūtra dice que cuando practicamos prāṇāyāma, poco a poco quitamos el velo de la mente y la claridad es cada vez mayor. Así, la mente está lista para una meditación profunda. De acuerdo al Yoga Sūtra, podemos decir que, ante todo, prāṇāyāma se concentra en la respiración, o sea que estoy más consciente de que respiro; de mi inhalación y mi exhalación, y probablemente de las pausas que ocurren de forma natural entre las respiraciones. Entonces el siguiente paso es hacer esta pregunta: ¿Cómo puedo permanecer consciente de mi respiración?

En prāṇāyāma dirigimos nuestra atención a la respiración. Por lo tanto, al practicarlo es muy importante tener una mente alerta, ya que los procesos que se están observando son muy sutiles. No hay movimiento visible del cuerpo como en la práctica de un āsana; debemos tener plena consciencia de sentir y experimentar el movimiento de la respiración dentro de nosotros. El único proceso dinámico es respirar. Patañjali nos da unas cuantas sugerencias prácticas para mantenernos atentos en la respiración. Por ejemplo, podemos enfocarnos en un lugar en nuestro cuerpo donde podamos sentir u oír la respiración. O podemos tratar de seguir el movimiento de la respiración en el cuerpo, sintiendo la inhalación desde el centro de la clavícula, hacia abajo a través de la caja torácica hasta el diafragma, y seguir la exhalación hacia arriba desde al abdomen. Otra forma de estar atentos a la respiración es sentir en las fosas nasales por dónde entra y sale del cuerpo. También es posible escuchar la respiración, especialmente si se hace un suave sonido al contraer un poco las cuerdas vocales, una técnica prāṇāyāma conocida como ujjāyī.

Sugerencias como estas nos ayudan a poner nuestra atención en la respiración y a evitar que nuestra práctica sea mecánica nada más. La meta de prāṇāyāma no es hacer que la inhalación y la exhalación tengan cierta relación entre ellas, ni establecer una duración particular de respiración. Si ejercicios como éste nos ayudan a concentrarnos en nuestro prāṇāyāma, magnífico. Pero el verdadero propósito de las diversas técnicas y las relaciones entre la inhalación y la exhalación es, ante todo, proporcionarnos muchas posibilidades diferentes para seguir la respiración y hacer que la mente se involucre en sus actividades. De esta forma, prāṇāyāma nos prepara para la quietud de la meditación.

La respiración relaciona directamente a la mente con nuestro prāṇa, pero lo que no debemos hacer es imaginarnos que mientras inhalamos, prāṇa fluye en nosotros. Este no es el caso. Prāṇa entra en el cuerpo por medio del movimiento, cuando hay un cambio positivo en la mente. Desde luego, nuestro estado mental no se altera con cada inhalación o exhalación; al contrario, esto ocurre a través de un largo periodo de tiempo. Si estamos practicando prāṇāyāmay notamos un cambio en nuestra mente, estosignifica que hace tiempo que prāṇa ha entrado en nuestro cuerpo. Ante todo, los cambios de la mente se pueden observar en nuestra relación con los demás. Esta relación es la verdadera prueba para saber si en realidad nos hemos entendido mejor.

Sin prāṇa no hay vida. Podemos imaginar que fluye en nosotros cuando inhalamos, pero también es el poder detrás de la exhalación. Además, se transforma en varios poderes dentro del cuerpo y se involucra en los procesos que aseguran que nos liberemos de lo que ya no necesitamos. Esto no se refiere a los procesos de eliminación física únicamente, sino que es el poder de prāṇa el que puede liberar nuestra mente de los bloqueos y así, conducirnos a una mayor claridad. La exhalación cumple con esta función: libera lo superfluo y remueve lo que se podría convertir en obstáculos, para que así, prāṇa pueda fluir en nuestro interior libremente.



Las formas de prāṇa

Existen cinco formas de prāṇa, todas tienen diferentes nombres, de acuerdo con las funciones del cuerpo con las que están relacionadas. Estas formas son:
  • Udāna-vāyu, corresponde a la región de la garganta y a la función del habla.
  • Prāṇa-vāyu corresponde a la región pectoral.
  • Samāna-vāyu corresponde a la región central del cuerpo y a la función de la digestión.
  • Apāna-vāyu corresponde a la región del abdomen bajo y a la función de eliminación.
  • Vyāna-vāyu corresponde a la distribución de energía a todas las áreas del cuerpo.

Nos ocuparemos de dos formas: prāṇa-vāyu y apāna-vāyu.

A lo que entra en el cuerpo se le llama prāṇa y a lo que sale apāna. Este último término también se refiere a la región del bajo abdomen y a todas las actividades que se realizan ahí. Describe esa parte de prāṇa que tiene una función de eliminación y le da energía, también se refiere al vientre bajo y a la basura que se recoge ahí, cuando el poder de prāṇa no se halla en estado de equilibrio. Algunas veces decimos que una persona tiene demasiado apāna cuando es lenta y pesada. En ocasiones se necesita apāna como una energía pránica, pero en realidad cuando toma la forma del desperdicio que resulta de activar esta energía, impide que prāṇa se desarrolle adentro de nosotros. Todas las formas de prāṇa son necesarias, pero para que sean efectivas deben encontrarse en un estado de equilibrio entre ellas. Si alguien tiene mucha basura en la región del abdomen bajo, consumirá mucha energía ahí, por lo tanto, debe poner atención a este desequilibrio. La meta será reducir apāna lo más posible.

Apāna en forma de una sustancia de desperdicio se acumula debido a muchos factores, algunos de los cuales están fuera de nuestro control. La práctica de yoga se propone reducir estas impurezas. Se dice que una persona tiene más apāna cuando no puede retener la respiración o exhalar lentamente debido a una respiración corta. Una superabundancia de apāna nos conduce a tener problemas en todas las áreas del cuerpo. Tenemos que reducir apāna para que podamos traer más prāṇa a nuestro cuerpo.

Cuando inhalamos, introducimos prāṇa a nuestro cuerpo desde afuera y durante la inhalación se encuentra con apāna. Al exhalar, el apāna dentro del cuerpo se mueve hacia el prāṇa. Prāṇāyāma es el movimiento de prāṇa hacia el apāna y vice versa. De forma similar, al retener la respiración después de inhalar, prāṇa se mueve hacia apāna y se mantiene ahí. Retener la respiración después de exhalar mueve el apāna hacia el prāṇa.

Agni, el fuego de la vida

¿Qué pasa dentro de este movimiento de prāṇa y apāna? De acuerdo con el yoga, tenemos un fuego, agni, en el cuerpo, situado en los alrededores del ombligo, entre el prāṇa-vāyu y el apāna-vāyu. La flama está constantemente cambiando de dirección: al inhalar, el aliento se mueve hacia el vientre, causando una corriente de aire que dirige la flama hacia abajo, igual que en una chimenea; durante la exhalación, la corriente de aire mueve la flama en dirección opuesta, trayendo con ella la sustancia de desperdicio recién quemada. No es suficiente quemar la basura; la debemos sacar del cuerpo. Un patrón de respiración donde la exhalación es dos veces más larga que la inhalación, tiene el propósito de dar más tiempo durante la exhalación para liberar al cuerpo de sus bloqueos. Todo lo que hacemos para reducir la basura dentro de nuestro cuerpo, es un paso hacia la liberación de nuestros bloqueos. Con la siguiente inhalación llevamos la flama otra vez al apāna. Si no sale de nuestro cuerpo todo el desperdicio quemado, la flama perderá algo de su poder.

Algunas posturas físicas ayudan a reunir al fuego con la basura. En todas las posturas invertidas, el agni se dirige hacia el apāna. Esta es la razón por la cual el yoga le da tanto valor a los efectos de limpieza de las posturas invertidas. La limpieza se intensifica cuando combinamos las posturas invertidas con las técnicas de prāṇāyāma.

Todos los aspectos de prāṇāyāmatrabajan juntos para liberar al cuerpo de apāna, para que así, prāṇa encuentre más lugar adentro. Cuando el desperdicio se desecha, prāṇa llena en el cuerpo el espacio que en realidad le pertenece. Tiene su propio movimiento y no se puede controlar. Lo que podemos hacer es crear las condiciones en las cuales pueda entrar en el cuerpo e impregnarlo.

El Yoga Sūtra describe el flujo de prāṇa con una hermosa imagen: si un agricultor quiere regar sus parcelas, no tiene que acarrear el agua en cubetas por todos sus campos, sino que sólo tiene que abrir la parte de arriba del muro de contención. Si ha distribuido bien sus terrazas y nada bloquea el flujo del agua, ésta llegará hasta el último terreno y la más lejana brizna de hierba recibirá el agua sin su ayuda. En prāṇāyāma trabajamos con la respiración para quitar los bloqueos del cuerpo. El prāṇa, siguiendo la respiración, fluye a los espacios limpios por sí mismo. De igual manera usamos la respiración para hacer posible el flujo de prāṇa.

Si entendemos a prāṇa como una expresión de pūruṣa, tenemos tan pocas posibilidades de trabajar directamente en prāṇa como las tenemos de influenciar nuestro pūruṣa directamente. Por medio de la respiración y de la mente podemos influenciar a prāṇa. Al trabajar con ellas a través de prāṇāyāma, creamos las condiciones óptimas para que el prāṇa fluya hacia adentro libremente.

Aspectos prácticos de prāṇāyāma

Del mismo modo que las actividades de la mente influencian la respiración, ésta lo hace con nuestro estado mental. Cuando trabajamos con ella, tenemos el propósito de regularla para calmar nuestra mente y enfocarla a la meditación. A menudo las personas preguntan si prāṇāyāma es peligroso. Puedo asegurarles que practicarlo es tan seguro como lo son los āsanas o cualquier otra práctica. Prāṇāyāma es una respiración consciente. Mientras pongamos mucha atención a cómo reacciona el cuerpo durante prāṇāyāma, no hay nada que temer.

Los problemas pueden llegar cuando alteramos la respiración y no reconocemos o no atendemos a una reacción negativa del cuerpo. Se notará de inmediato cuando alguna persona está luchando por respirar profunda y regularmente, sentirá la necesidad de tomar un poco de aire entre las respiraciones largas y cortas. Una regla importante de la medicina ayurvédica dice que nunca se deben reprimir las necesidades naturales del cuerpo. Aún durante una práctica de prāṇāyāma debemos permitirnos tomar un poco de aire, si sentimos que lo necesitamos.Sólo las personas que pueden regular la respiración de verdad, deberían practicar prāṇāyāma. Quienes sufren de una falta de aliento crónica o de cualquier otro trastorno de respiración, no deberían intentar practicar prāṇāyāma hasta que estén listos para hacerlo. Aquellos āsanas que aumentan el volumen de los pulmones y liberan los músculos de las costillas, espalda y diafragma nos pueden preparar para prāṇāyāma. Como por ejemplo, una flexión para atrás y una flexión hacia delante como contrapostura. Además, una práctica apropiada deāsana estimula el desarrollo del prāṇāyāma. Cuando una persona empieza a descubrir el yoga no sólo puede practicarlo, sino que debe hacerlo y esto, con la guía de un buen maestro.

El objetivo de la práctica de prāṇāyāma es dar énfasis a la inhalación, a la exhalación o al retener la respiración. Al énfasis en la inhalación se le llama pūraka prāṇāyāma. La forma en la cual la exhalación se alarga mientras que la inhalación permanece libre, es recaka prāṇāyāma. Kumbhaka prāṇāyāma se enfoca en la retención de la respiración. En kumbhaka prāṇāyāma retenemos la respiración después de inhalar, de exhalar o después de las dos.

En cualquiera de las técnicas que usted escoja, la parte más importante de prāṇāyāma es la exhalación. Si la calidad de la exhalación no es buena, toda la práctica de prāṇāyāma se afectará negativamente. Cuando alguna persona no puede exhalar lento y rápido, esto quiere decir que no está listo para realizar prāṇāyāma, ni mentalmente ni de ninguna otra forma. Al respecto, algunos libros hacen la siguiente advertencia: si la inhalación es fuerte no tenemos por qué preocuparnos, pero si la exhalación es desigual, es el signo de una enfermedad, ya sea presente o inminente.

¿Cuál es el motivo de este énfasis en la exhalación? El propósito esencial del yoga es eliminar impurezas y reducir avidyā. A través de esta sola eliminación, se obtienen resultados positivos. Cuando se quita el bloqueo de una cañería, el agua tiene que fluir. Si hay algo dentro de nosotros que impide un cambio, entonces lo que necesitamos hacer es sólo remover el obstáculo y el cambio se efectuará. La exhalación es de importancia vital porque transporta las impurezas del cuerpo, haciendo más espacio para que prāṇa entre.

Con frecuencia, cuando se habla de prāṇāyāma se enfatiza la retención de la respiración. Aun los textos antiguos hablan sobre la respiración en general y no sólo de kumbhaka, la retención de la respiración. El Yoga Sūtra estudia la respiración en este orden de importancia: bāhya vṛtti o exhalación como la más importante, después abhayantara vṛtti o inhalación, en segundo término y al final stambha vṛtti o la retención de la respiración.4 Todos estos son aspectos de prāṇāyāma. No se interese únicamente en retener la respiración; muchas personas piensan que pueden progresar más rápido por el camino del yoga, practicando técnicas para retener la respiración, pero de hecho, al hacer este énfasis pueden surgir problemas.

El principio más importante de prāṇāyāma es este: sólo cuando nos hemos vaciado, podemos tomar un nuevo aliento y sólo cuando llevamos el aliento dentro de nosotros podemos retenerlo. Si no podemos aspirar y exhalar totalmente, ¿cómo vamos a retener nuestra respiración? Los ejercicios de retención de la respiración deben hacerse de tal manera que nunca molesten la entrada o salida del aliento. Cuando alcanzamos el estado donde hemos mejorado nuestra habilidad de aspirar y exhalar para la respiración, entonces ésta se puede volver importante, porque mientras la retenemos, el aliento está en reposo y se espera que junto con él, la mente lo esté también.


Fuente: "El Corazón del Yoga" de T.K.V. Desikachar

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