"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

viernes, 6 de diciembre de 2013

CIENCIA DEL PRANAYAMA por Swami Sivananda - parte 1

CAPÍTULO I

PRANA Y PRANAYAMA

El Pranayama es una ciencía exacta. Es el cuarto Anga o miembro del Ashtanga Yoga. "Tasmin Sati Swasapraswasa yorgativicchedah pranayamah". La regulación del aliento o el control del Prana está constituido por la suspensión de la inhalación y de la exhalación después de afirmarse en la postura o Asana. Así se define al Pranayama en la Yoga Sutra de Patanjali, Cap. 11.49.
Swasa significa el acto inspiratorio del aliento y Praswasa el espiratorio.
 Sivananda
La respiración es la manifestación externa del Prana, la fuerza vital. La respiración, como la electricidad, es Prana denso, Sthula denso.
El Prana es Sukshma o sutil. Por el ejercicio del citado aliento se puede controlar también el Prana sutil interno. Controlar el Prana significa ejercer el gobierno de la mente. La mente no puede
operar sin la ayuda del Prana. Sólo las vibraciones del Prana producen los pensamientos. Es Prana el que se mueve en la mente. Es Prana el que pone en movimiento a la mente.
El Sukshma Prana o Prana psíquico está íntimamente ligado a la mente. Prana envuelve a la mente. Este aliento es igual a la polea principal de una máquina. Así como se detienen las poleas
auxiliares cuando el maquinista detiene la principal, el Yogui inmoviliza sus órganos cuando interrumpe la respiración. Por tanto, si se puede detener la polea principal será fácil detener a las auxiliares. Del mismo modo, si se puede controlar el aliento será posible ejercer control sobre la fuerza vital o Prana con facilidad.
El proceso por el cual el Prana es controlado mediante la regulación del aliento se denomina Pranayama.
Exactamente como el artífice que trabaja el oro disipa las impurezas de ese metal avivando el fuego del horno mediante fuertes soplos del fuelle, el estudiante del Yoga disipa las impurezas del cuerpo y los Indriyas soplando con sus pulmones, esto es, mediante la práctica del Pranayama.
El principal objetivo del Pranayama es unir el Prana con el Apana, para luego conducir lentamente a ese unificado Pranayana hacia la cabeza.
El fruto de la práctica del Pranayama es el Udgata o despertar del adormecido Kundalini.

¿Qué es Prana?

"Quien conoce a Prana, conoce a los Vedas": tal la importante declaración de los Srutis.
En las Sutras Vedantas encontramos lo siguiente: "Por la misma razón el aliento es Brahman".
Prana es la suma total de las energías manifestadas en el Universo. Es la totalidad de las fuerzas que actúan en la Naturaleza y de todas la" fuerzas y poderes latentes, ocultos en el hombre y que se encuentran rodeándole por doquier.
El calor, la luz, la electricidad, el magnetismo, son manifestaciones de Prana.
Las fuerzas, los poderes y el Prana surgen de una fuente común: Atma. Del mismo modo, las fuerzas físicas y mentales están supeditadas al Prana, que actúa sobre cada plano del ser, desde el más elevado al más bajo.
Todo lo que trabaje, se mueva o tenga vida es una expresión o manifestación del Prana. El Akasa o éter es también una manifestación del Prana.
El Prana se relaciona con la mente, mediante ésta con la voluntad; por medio de la voluntad se vincula al alma individual y por ésta al Supremo Ser .
Si conociésemos cómo controlar las pequeñas ondas de Prana qué actúan a través de la mente, nos serla posible conocer el secreto de cómo subyugar al Prana Universal.
El Yogui que alcanzare el conocimiento de este secreto no temerá a poder alguno, por cuanto habrá logrado dominio pleno sobre las manifestaciones del poder del Universo.
Lo que se conoce como "poder de la personalidad" no es otra cosa que la capacidad natural de una persona en el manejo del Prana. Algunas personas obtienen mayor éxito en la vida y son más influyentes y fascinadoras que otras. Ello se debe al poder de este Prana. Tales personas manejan a diario y, naturalmente, en forma inconsciente, la misma influencia que el Yogui usa conscientemente mediante el comando de su voluntad. Otros hay que por mera casualidad e ignorancia hacen descender a este Prana a lo bajo y lo usan, con nombres falsos, para propósitos viles.
Podemos apreciar el trabajo del Prana si observamos los movimientos de sístole y diástole del corazón, cuando impulsa la sangre por las arterias; en el acto de la inhalación y la exhalación
del aliento, en la digestión de los alimentos, en la excreción de la orina y las materias fecales; en la elaboración del semen, el quilo, el quimo, la saliva; en el parpadeo, al caminar, correr, jugar, hablar, pensar, razonar; en los actos sensitivos y volitivos, etcétera.
Prana es el eslabón entre el cuerpo astral y el físico.
Cuando el delgado hilo de Prana se corta. el cuerpo astral se separa del cuerpo físico y se produce la muerte. En este caso el Prana que estaba actuando en el cuerpo físico se retira, alojándose en el cuerpo astral.
Durante el Pralaya cósmico, el Prana permanece en estado sutil, inmóvil, inmanifestado e indiferenciado.
Cuando se inician las vibraciones, el Prana se pone en movimiento y actúa sobre el Akasa, dando origen a múltiples formas.
El Macrorosmos (Brahmanda) y el Microcosmos (Pinda) son combinaciones de Prana (energía) y Akasa (materia).
Lo que mueve la máquilla de un tren y la de un buque; lo que hace posible el vuelo de un avión; la causa de la respiración y aquello que conocemos en sí mismo como verdadera vida de esa
respiración es Prana.
Creemos que los lectores tienen ya una comprensiva explicación del término Prana, del cual se poseía un concepto vago al principio de nuestra exposición.
Mediante el gobierno de la respiración, es posible administrar eficientemente todos los movimientos del cuerpo y las diferentes corrientes nerviosas que circulan a través del organismo. Se puede controlar y desarrollar, fácil y rápidamente, cuerpo, mente y alma.
Es por medio del Pranayama que podemos controlar las circunstancias y el carácter, y armonizar conscientemente la vida individual con la vida cósmica.
El aliento, dirigido por el pensamiento y bajo el control de la voluntad, es una fuerza vitalizante y regeneradora que se puede usar conscientemente para el desarrollo propio, para la curación de múltiples enfermedades incurables del organismo, propias o ajenas, y para muchos propósitos útiles. Todo esto se halla dentro de nuestras posibilidades, fácilmente, y en cualquier momento de
nuestra vida, Usémoslo con juicio.
Muchos Yoguis de antaño, tales como Jnanadev, Swami Trilinga, Swami Ramalinga, Swami de Vanalur y otros, utilizaron este aliento, esta fuerza, el Prana, de muchas maneras.
Por la práctica del Pranayama y mediante los ejercicios de respiración prescriptos, será posible alcanzar también esos resultados.
No olvidemos que más que aire atmosférico es Prana lo que todos respiramos.
Se debe inhalar lentamente y con firmeza con la mente concentrada y con retención del aliento, tanto como fuera posible con comodidad.
Después se debe exhalar con lentitud. Pero es menester tener en cuenta que en ningún estado del Pranayama debe haber movimientos bruscos.
Realicemos los ocultos e introspectivos poderes de vida que subyacen en el aliento. Seamos Yoguis e irradiemos alegría, luz y poder por doquier .
Los Pranavadis o Hatha Yoguis consideran que el Prana Tattwa es superior al Manas Tattwa o principio mental. Ellos sostienen que el Prana está presente aun cuando la mente se hallare
ausente durante el sueño. De ahí que tenga un papel más importante que la mente.
Si recorremos las parábolas del Kausitiki y las del Chandogya Upanishads, en donde los Indriyas, la mente y el Prana luchan entre ellos por la conquista de la supremacía, encontraremos que al Prana se lo considera superior a todos. Prana es el más viejo, por cuanto inicia sus funciones desde el preciso momento en que el niño es concebido. En cambio, los órganos de los sentidos empiezan su función específica solamente cuando sus moradas particulares se hallan formadas: oídos, etcétera.
En los Upanishads el Prana recibe los nombres de Jeshta y Sreshta, esto es, el más viejo y el mejor.
Mediante las vibraciones del Prana psíquico se mantiene la vida de la mente o el Sankalpa y se produce el pensamiento. Vemos, oímos, hablamos, pensamos, sentimos, queremos, conocemos,
etcétera, mediante la ayuda del Prana.
Por esto los Srutis declaran: "Prana es Brahman".

El sitio de Prana

El sitio del Prana es el corazón. Si bien el Antakarana es uno, el mismo asume cuatro formas, de acuerdo con las diferentes funciones que realiza, a saber :

1.-Manas; 2.-Budhi; 3.-Chitta; y 4.-Ahamkar; del mismo modo, aunque el Prana es uno, asume cinco formas, a saber: 1.-Prana; 2.-Apana; 3.-Samana; 4.-Udana; y 5.-Vyana.
A esto se lo denomina Mukhya Prana.
El Prana reunido con el Ahamkar vive en el corazón.
De las cinco formas citadas del Prana los principales agentes son Prana y Apana.
Como hemos dicho, el sitio de Prana es el corazón, el de Apana el ano, el de Samana la región del ombligo, el de Udana la garganta, mientras que el sitio de Vyana abarca todo el cuerpo.

Subpranas y sus funciones

Los cinco subpranas son: Naga, Kurma, Kirkara, Devatta y Dhananjaya. La función del Prana es la respiración; del Apana la excreción, del Samana la digestión, del Udana la deglución.
Hace dormir al Jiva y lo separa del cuerpo astral en el momento de la muerte. Vyana realiza la circulación de la sangre.
Naga produce el eructo y el hipo, Kurma la función de abrir los ojos, Krikara induce al hambre ya la sed, Devadatta al bostezo y Dhananjaya activa la descomposición del cuerpo después de la muerte.
El hombre que logre que su aliento surja de su cabeza a través de Brahmarandra, al morir no renacerá jamás.

El color del Prana

El Prana tiene el color de la sangre, la gema roja o el coral.
El Apana, situado en el medio, tiene el color del Indragopa (un insecto de color blanco y rojo). El Samana es de un color que varía entre el de la leche pura y el cristal o el color brillante aceitoso, es decir, algo intermedio entre el Prana y el Apana.
Udana es del color del Apandara (blanco pálido) y el de Vyana se asemeja mucho al de la Archilla (el rayo de luz) .

La longitud de las corrientes de aire

El cuerpo de Vayú tiene, por lo general. 96 dígitos (6 pies) de longitud.
La medida común de la corriente de aire, cuando se exhala, es de 12 dígitos (9 pulgadas), al cantar alcanza a 16 dígitos (un pie), al comer 20 dígitos (15 pulgadas), al dormir 30 dígitos (22 y 112 pulgadas), durante el coito alcanza a 36 dígitos (27 pulgadas) y cuando se practican ejercicios físicos alcanza aún mayor longitud.
Por la disminución de la longitud natural de la corriente de aire exhalado (desde 9 pulgadas) se prolonga la vida; mientras que si se la aumenta, el período de duración de la vida decrece.

La centralización del Prana

Durante los “Sandhyas” (al amanecer, al ocaso o a cualquier hora) inhale el Prana externo, llene el estómago con él y centralícelo con la mente, en el medio del ombligo, en la punta de la nariz y en los dedos de los pies. Con este procedimiento el Yogui se libera de las enfermedades y de las fatigas.
Mediante la centralización de su Prana en la punta de la nariz, obtendrá dominio sobre los elementos del aire; si lo centra en el medio del ombligo, disipará las enfermedades; si lo centra en los dedos de los pies, su cuerpo devendrá ligero.
Quien bebiere aire a través de la lengua disipará la fatiga, la sed y muchas enfermedades.
Quienquiera que bebiere el aire con la boca, durante los dos Sandhvas: las dos últimas horas de la noche, por espacio de tres meses, obtendrá de la auspiciosa Saraswati (Diosa de la Palabra) elocuencia y sabiduría, esto es. Ella estará presente en su Valch (palabra) . El practicante se liberará en seis meses de toda enfermedad.
Si se dirige el aire hacia la raíz de la lengua, el hombre sabio que de este modo bebe el néctar, gozará de toda felicidad.

Los pulmones

No será superfluo que dediquemos aquí algunas palabras a los pulones y sus funciones inherentes.
Los órganos de la respiración consisten en dos pulmones, uno a cada lado de la cavidad torácica, y de los pasajes de aire que conducen a ellos.
Los pulmones son dos órganos blandos, esponjosos y muy elásticos, situados en la parte superior de la cavidad torácica, uno a la izquierda y otro a la derecha del corazón, los cuales junto con los grandes vasos sanguíneos y los grandes tubos conductores del aire están separados uno del otro.
Los pulmones contienen innumerables alvéolos o pequeños saquitos de aire. Si después de la muerte se los colocara en una vasija llena de agua, flotarían.
Los pulmones están cubiertos por una delicada membrana serosa llamada la pleura la que contiene líquido o fluido seroso que previene la fricción de los pulmones durante la respiración.
La pleura, formada por dos hojas: la visceral, íntimamente adherida a la superficie del pulmón y la hoja parietal en contacto directo con la pared torácica, las cuales hojas o membranas mantienen a los pulmones fijos en las paredes torácicas.

1-Epiglotis, 2-Cartílago, 3-Tráquea, 4-Vena yugular, 5-Parte superior de los pulmones, 6-Lóbulo inferior, 7-Corazón, 8-Lóbulo medio, 9-Tubos bronquiales, 10-Bronquio derecho, 11-Bronquio izquierdo, 12-Venas izquierdas, 13-Venas derechas

El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo dos. Cada pulmón tiene una base y un vértice.
Cada pulmón tiene la forma de una pirámide, cuyo vértice está dirigido hacia arriba y su base, ligeramente excavada, descansa sobre el diafragma: pared divisoria que los separa del abdomen. Por la inflamación de la citada base, se produce la neumonía. Cuando los vértices no logran suficiente provisión de oxígeno están afectados de consunción, lo que favorece la proliferación de
los bacilos de la tuberculosis.
Mediante la práctica del Kapalabhati y del Bhastrika Pranayama, como asimismo la respiración profunda, esos vértices logran abundante provisión de oxígeno evitándose la tisis.
El Pranayama desarrolla los pulmones y da a quien lo practique una voz poderosa, dulce y melodiosa.
Los pasajes de aire están constituidos por las fosas nasales, la faringe, la laringe -la cual contiene las cuerdas vocales, la tráquea, los bronquios y los bronquiolos.
Cuando respiramos, aspiramos el aire a través de las fosas nasales que después de haber pasado por la faringe y la laringe se introduce en la tráquea, luego en los bronquios izquierdo y derecho, los que a su vez se subdividen en innumerables tubos pequeños llamados bronquiolos, los que terminan en diminutos saquillos de aire llamados alvéolos, que se cuentan por millones.
Si se extendieran los alvéolos sobre una superficie lisa, cubrirían una gran área.
El aire es conducido a los pulmones por la acción del diafragma.

1-Parte nasal de la faringe, 2-Paladar duro, 3-Paladar blando, 4-Lengua, 5-Epiglotis, 6-Vértebras, 7-Esófago, 8-Laringe

La parte superior de la tráquea se modifica y forma un órgano especial, la laringe, destinado a producir los sonidos vocales.
Mediante las cuerdas vocales, ubicadas en la laringe, se producen esos sonidos. y precisamente, cuando las cuerdas vocales se hallan afectadas por exceso de trabajo: el canto, las lecturas continuas, la voz deviene ronca. En las mujeres, las cuerdas vocales son más cortas. Por eso tienen voz dulce y melodiosa.
El número de respiraciones por minuto alcanza a 16. En la neumonía ese número aumenta hasta 60, 70 u 80 por minuto.
En el caso del asma los bronquios actúan espasmódicamente y se contraen. Por ello la respiración se torna difícil.
El Pranayama disipa esos espasmos bronquiales.
Por delante del orificio que comunica la faringe con la laringe, se encuentra una lámina fibrocartilaginosa, de forma triangular, con la base dirigida hacia arriba: la epiglotis, la que impide el paso de los alimentos o agua a los pasajes respiratorios, es decir, actúa como una válvula de seguridad. Cuando alguna partícula de alimento pasa a través de la epiglotis, se produce la tos y la
misma es lanzada al exterior .
Los pulmones purifican la sangre .
Las arterias, son los vasos que conducen la sangre arterial desde el corazón a todas las partes del cuerpo.
Las venas conducen desde todas las partes del cuerpo hasta el corazón la sangre venosa o impura.
El lado derecho del corazón contiene sangre venosa impura, desde cuyo punto va a los pulmones para su purificación. Al llegar a los pulmones la sangre se distribuye entre millones de alvéolos.
Al producirse la inhalación, el oxígeno del aire establece contacto con la sangre impura o venosa a través de las delgadas paredes de los capilares, que son tan finas como los hilos de muselina.
La sangre fluye con rapidez mientras que el oxígeno penetra a través de esas finas paredes capilares momento en el que tiene lugar cierta forma de combustión. La sangre toma oxígeno y despide el ácido carbónico, generado por los elementos gastados y las toxinas, las cuales fueron tomadas por la sangre de todas partes del cuerpo.
La sangre purificada es conducida por las cuatro venas pulmonares a la aurícula izquierda y desde allí al ventrículo izquierdo.
Desde el ventrículo es impulsada a la más grande arteria, la aorta.
Desde la aorta pasa a las diferentes arterias del cuerpo.
Se estima que durante el día atraviesan los capilares de los pulmones para ser purificadas, unas 35.000 pintas de sangre.

La sangre purificada corre por las arterias hasta los capilares, y desde allí la linfa baña y alimenta los tejidos del cuerpo.
La respiración de los tejidos tiene lugar en los propios tejidos, los que toman oxígeno y despiden el anhídrido carbónico. Las impurezas son conducidas por las venas hasta el lado derecho del corazón.
¿Quién es el Creador de esta delicada estructura? ¿No sientes, acaso, la invisible mano de Dios detrás de esos órganos?
La estructura de este cuerpo proclama, sin dudas, la Omnisciencia del Señor .
El Antaryamin o el Morador de nuestros corazones, supervisa el trabajo de nuestras máquinas internas como Drishta. Sin Su Presencia, el corazón no podría impeler la sangre en las arterias.
Los pulmones no podrían realizar el proceso de purificación de la sangre. Oremos. Rindamos silencioso homenaje a Él. Recordémosle en todo momento. Sintamos Su presencia en todas las células del cuerpo.

Ida y Pingala

Existen dos corrientes nerviosas situadas a los lados de la columna vertebral. La izquierda se llama Ida y la derecha Pingala. Las dos son nadis.
Algunos hay que interpretan a las citadas como el sistema nervioso simpático de derecha y de izquierda, pero lo cierto es que se trata de conductores sutiles del Prana. La luna se mueve en Ida y el sol en Pingala. Ida es fría y Pingala caliente.
Ida fluye a través de la fosa izquierda y Pingala por la derecha.
El aliento fluye alternativamente, una hora por cada fosa.
Mientras el aliento fluye a través de Ida y Pingala, el hombre se halla plenamente ocupado en sus actividades mundanas.
Cuando Sushumna opera, el hombre muere para el mundo y entra en Samadhi.
El Yogui trata de alcanzar su mejor nivel tratando que su Prana corra por el nadi Sushumna, conocido también como el Brahmanadi central.
Ida está situado a la izquierda del Sushumna y Pingala a la derecha.
La luna es de naturaleza Tamásica y el sol de naturaleza Rajásica.
El veneno es solar, el néctar lunar .
Ida y Pingala indican tiempo. Sushumna es el disipador del tiempo.

Sushumna

El Sushumna es el nadi más importante. Es el Sustentador del Universo y el sendero de salvación. Este nadi se halla situado atrás del ano; está ligado a la médula espinal; se extiende hasta el Brahmarandhra y es invisible y sutil.
El real trabajo del Yogui empieza cuando el Sushumna entra en función. El Sushumna corre por la parte central y a lo largo de la médula espinal.
El Kanda se halla sobre los órganos genitales, debajo del ombligo y afecta la forma de un huevo de pájaro. Desde allí surgen 72.000 nadis. De este número son común y generalmente conocidos tan sólo 72.
Los principales nadis son diez, a saber: Ida, Pingala, Sushumna, Gandhari, Hastijivha, Pusa, Yasasvini, Alambusa, Kuhuh y Sankhini. Los Yoguis deben conocer perfectamente a los nadis y chakras.
Los nadis Ida, Pingala y Sushumna son los conductores del Prana; sus Devatas son: la luna, el sol y Agni, respectivamente.
Siéntese para la meditación así que el Prana se mueva en el Sushumna.
Es en este momento que se entra en profunda Dhyana. Así que la enroscada energía Kundalini se eleva a lo largo del nadi Sushumna, chakra por chakra, el Yogui logra diferentes clases de experiencias, poderes y Ananda.

Kundalini

Kundalini es el poder serpentino o adormecido Shakti; tiene 3 y ½ vueltas y está ubicado en el Chakra Muladhara, en la base de la columna vertebral, mirando hacia abajo.
El estado de Samadhi no es posible, si previamente no se logra su despertar.
Mediante la práctica del Kumbhak en el Pranayama, se produce calor. Por este calor el Kundalini despierta y se dirige hacia arriba a lo largo del Sushumna nadi.
Los practicantes de Yoga experimentan aquí diversas visiones. El Kundalini pasa entonces a través de seis chakras y se une con el Señor Siva, sentado en el Sahasrara o loto de los mil pétalos situado en la corona de la cabeza. En este momento se produce el Nirvikalpa Samadhi y el Yogui logra la liberación y todos los divinos Aishvaryas.
Será menester practicar el control del aliento y la concentración mental. El Kundalini, una vez despertado y conducido hasta el Chakra Manipura, puede descender nuevamente hasta el Muladhara. En este caso se debe, mediante un renovado esfuerzo, levantarlo otra vez. Pero hay que tener muy en cuenta que, antes de intentar el citado despertar del Kundalini, el practicante debe despojarse de todo deseo y estar pletórico de Vairag. El Kundalini es igual a un filamento muy resplandeciente. Cuando despierta, produce un sonido sibilante como el de una serpiente azuzada por un palo, penetrando por el agujero del Sushumna. Cuando atraviesa los Chakras, capa tras capa de la mente, deviene abierta y el Yogui adquiere diversos Siddhis (Poderes Psíquicos) .

Shat Chakras

Los Shat Chakras son centros de energía espiritual. Ellos están situados en el cuerpo astral, pero tienen correspondencia con los centros del cuerpo físico. Estos centros son difíciles de ver a simple vista. Sólo el clarividente puede verlos con sus ojos astrales.
Existen seis chakras importantes. A saber:
Muladhara con 4 pétalos y situado en el ano; el Swadhisthana con 6 pétalos y localizado en los órganos genitales; el Manipura con 10 pétalos y ubicado en el ombligo; el Anahata con 12 pétalos
en el corazón: el Vishuddha con 16 pétalos situado en la garganta y el Ajna con 2 pétalos situados en el espacio comprendido entre las dos cejas.
El séptimo chakra es conocido con el nombre de Sahasrara, con mil pétalos y ubicado en la cabeza.
La correspondencia de los chakras con los plexos es la siguiente:

Plexo Sacro corresponde con el Muladhara
Plexo Prostático con el Swadhisthana
Plexo Solar con el Manipura
Plexo Cardíaco con el Anahata
Plexo Laríngeo con el Vishudda
Plexo Cavernoso con el Ajna

Nadis

Los nadis son tubos construidos con materia astral y son conductores de las corrientes pránicas, los cuales pueden ser vistos, solamente, con los ojos astrales. Por consiguiente no deben ser considerados nervios. Su número alcanza a 72.000. Los nadis más importantes son Ida, Pingala y Sushumna, siendo este último el superior.

Purificación de los Nadis

Pranayama significa la unión del Prana con el Apana.
Existen tres clases de Pranayama: espiración, inspiración y retención, las cuales están asociadas a las letras del alfabeto sánscrito para su correcta ejecución.
El Pranava es Pranayama. El practicante, sentado en Padmasana (postura del loto) debe meditar que en la punta de su nariz se halla Devi Gayatri, una muchacha de complexión sanguínea rodeada por innumerables rayos de la imagen de la luna y montada sobre un Hamsa (Cisne) con una maza en su mano. Ella representa el símbolo visible de la letra A.
La letra U tiene como símbolo visible a Savitri, una joven señora, vestida de blanco con un' disco en su mano y cabalgando sobre un águila (garuda) .
La letra M tiene como símbolo visible a Saraswati, una anciana vestida de negro, cabalgando sobre un toro con un tridente en su mano.
El practicante debe meditar que la simple letra, la suprema luz, el Pranava OM es el origen de esas letras. Debe meditar dirigiendo el aire a través de Ida (fosa izq.) por espacio de 16 matras sobre la letra A; después, reteniendo el aire por espacio de 64 matras, debe meditar sobre la letra U y por último, debe exhalar el aire inspirado por espacio de 32 matras meditando sobre la letra M.
Esta práctica deberá realizarla en el orden apuntado, una y otra vez.
Una vez que el Yogui haya logrado firmeza en su postura y preservado estricto autocontrol, a fin de disipar las impurezas del Sushumna, sentado en Padmasana e inhalando el aire por la fosa
izquierda, deberá retenerlo tanto como le sea posible y entonces exhalar por la fosa derecha. Después deberá repetir el ejercicio dirigiendo el aire a través de la fosa derecha, retenerlo, y exhalar luego por la izquierda, con lo que absorberá el aire por la misma fosa por la que antes exhaló.
Las personas que practican siguiendo las reglas señaladas y a través de las fosas izquierda y derecha, lograrán la purificación de los nadis en tres meses.
Se debe practicar la cesación del aliento 80 veces por día, durante cuatro semanas al amanecer, al mediodía, al crepúsculo y a medianoche.
Al principio se produce abundante transpiración; a la mitad de la práctica, temblor del cuerpo y en la etapa final, la levitación.
Los resultados citados siguen a la represión del aliento mientras se hallen en la postura Padmasana. Cuando la transpiración fluye con esfuerzo, se deberá secar el cuerpo bien. De este. modo el cuerpo deviene firme y ágil.
La alimentación a base de leche y ghee (10) es excelente al principio de la práctica. La aplicación de esta regla da como resultado una práctica firme y ahuyenta al Tapa (sensación ardiente)
del cuerpo.
El aliento, cuando es rígidamente manejado, cae bajo control del mismo modo que los leones, elefantes y tigres son gradualmente domados.
Por la práctica del Pranayama se obtiene la purificación de los nadis, la brillantez del jugo gástrico, la agudización del oído en lo tocante a los sonidos espirituales y la buena salud.
Cuando mediante la práctica regular del Pranayama los centros nerviosos se hayan purificado, el aire fuerza con facilidad su camino a través de la boca del Sushumna, situado en el medio. El Apana y el Prana se introducen en el Sushumna por la contracción de los músculos del cuello y otro debajo de ellos. El nadi Sushumna se halla entre Ida y Pingala.
El Prana, que ordinariamente alterna entre Ida y Pingala, es retenido en prolongado Kumbhak. Es entonces cuando el Prana, juntamente con el alma, su asistente, penetra en el Sushumna -el
nadi central- por uno de los tres sitios que se abren para su entrada mediante la citada retención del aliento, y en el ombligo por el nadi Saraswati, en el oeste.
Es precisamente, después de producido tal estado, que el Yogui muere para el mundo y se produce el estado denominado Samadhi.
Si el Yogui impulsa al Apana hacia arriba y fuerza el recorrido del Prana hacia abajo de la garganta, se libera de la vejez y logra la juventud propia de los 16 años.
Mediante la práctica del Pranayama, las enfermedades crónicas que desafían a los médicos alópatas, homeópatas, Aryuvédicos y Unanis, serán extirpadas de raíz.
Cabe destacar que cuando los nadis han sido purificados, aparecen ciertos signos en el cuerpo del Yogui los que evidencian agilidad, tez brillante, aumento de los jugos gástricos, delgadez y, juntamente con todo esto, una ausencia total de fatiga corporal, signos todos de purificación.

Shat Karmas

Las personas de constitución física endeble y flemática, deberán practicar al principio estas seis Kriyas, a fin de prepararse para los ejercicios de Pranayama y poder lograr el éxito con facilidad.
Las citadas Kriyas son:

1. - Dhauti
2. - Basti
3. - Neti
4. - Tratak
5.- Nauli
6. -Kapalabhati

Dhauti

Tómese una pieza de muselina de cuatro dedos de ancho por quince pies de largo. Sumérjase en agua templada. Los bordes de la misma deberán estar perfectamente hilvanados, es decir, no deberá pender de los costados ninguna hilacha.
Absórbase la tela lentamente y luego retíresela. En el primer día absórbase unos treinta centímetros v auméntese diariamente esa porción poco a poco.
A esto se lo denomina Vasta Dhautí. Al principio se sentirá una ligera repulsión, la que pasará después del tercer día.
Esta práctica cura las enfermedades del estómago tales como la dispepsia (Gulma), el vómito, la fiebre, el lumbago, el asma, la pliha (enfermedades del bazo), la lepra, las enfermedades de la piel y los desórdenes provenientes de la flema y la bilis. No será necesario practicar diariamente; bastará con hacerlo una vez por semana o cada quince días.
Se deberá conservar la tela bien limpia, lavándola con jabón. Después de cada ejercicio bébase una copa de leche, por cuanto se experimentará una sensación de sequedad interna.

Basti

Este ejercicio podrá ser practicado con o sin el tubo de bambú, aunque es preferible usarlo.
Siéntese dentro de un cubo con el agua que llegue hasta el ombligo. Adopte la postura Utkatasana, haciendo descansar el cuerpo sobre las plantas de los pies y con los talones haciendo presión contra las nalgas. Tómese un pequeño tubo de bambú de seis dedos de largo e insérteselo en el ano unos cuatro dedos, después de haberlo lubricado con vaselina o aceite castor. Después contraiga el ano. Dirija el agua lentamente hacia los intestinos, sacuda el agua dentro de ellos y luego expélala.
A esto se lo conoce como Jala Basti. Su práctica cura los desórdenes del bazo (Pliha), los trastornos urinarios, el Gulma, la mialgia, la hidropesía, los desórdenes de la digestión, las enfermedades del bazo y de los intestinos y las que provienen del exceso de flatulencia, bilis y flema.
Esta Kriya debe ser realizada por la mañana con el estómago vacío, y cuando la misma haya terminado, beba un vaso de leche.
El ejercicio puede ser practicado de pie en el río.
Existe otra forma de realizar el basti: se lo llama Sthala Basti .
Siéntese sobre el piso en Paschimottanasana y agite la parte abdominal e intestinal con movimientos lentos hacia abajo. Contraiga el esfínter .
El ejercicio disipa la constipación y todos los desórdenes abdominales pero no es tan efectivo como el Jala Basti.

Neti

Tómese un hilo delgado de 12 dedos de largo (1/2 cúbito) sin nudos. Insértelo por una de las fosas nasales hasta hacerlo salir por la boca. Se puede también introducir el hilo por una fosa y extraerlo por la otra. Como el hilo está encerado y por tanto tieso, pasa por las fosas con facilidad. La Kriya purifica el cráneo y produce clara y aguda vista. Disipa la rinitis y extirpa la coriza.

Tratak
(Fijación de la vista)

Clave firmemente la vista sin parpadear y con la mente concentrada sobre cualquier objeto pequeño, hasta que las lágrimas empiecen a fluir.
Mediante esta práctica se curan las enfermedades de los ojos y se centra la mente; se obtiene el Sambhavi Siddhi, se desarrolla el poder de la voluntad y se despierta la clarividencia.

Nauli

Este es un ejercicio de agitación abdominal con ayuda de los músculos rectos del abdomen.
Doble la cabeza hacia abajo. Aísle los músculos rectos y tórnelos de derecha a izquierda y viceversa. Con su práctica se disipa la constipación, aumentan los jugos gástricos y desaparecen los desórdenes intestinales.

Kapalabhati

Haga Purak y Rechak rápidamente como el fuelle de un herrero.
Esto elimina los desórdenes producidos por la flema. Por separado daremos instrucciones detalladas.

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